Requiem Por Un Sueño

viernes, 25 de marzo de 2011

Archivando expedientes, ordenando documentos sonó el teléfono.

- Hola, buenas tardes, quisiera hablar con Ana

- Creo que te has equivocado, no hay ninguna Ana en este despacho

- El número de teléfono al que llamo corresponde a una tal Anna Karenina, no es ahí?

Durante unos segundos mi mente se trasladó a un siglo que no me corresponde o quizás sí... El personaje de Tolstói marcó tal sentimiento en mí, que apoderándome de su nombre lo utilicé para mi correo electrónico.
Aclarada la confusión al agente comercial, continué con mi trabajo y todo lo que me restó de tarde dejé de ser Carmen en mi imaginación.

A veces se puede perder todo por un sueño, hasta la propia vida.

4 comentarios:

Nictea dijo...

Los sueños son un fenómenos asombroso... Nunca dejarán de sorprenderme, especialmente los que tenemos durante la vigilia.

Carmen Vikinga dijo...

Algunos sueños deben ser inalcanzables, el tiempo nos demuestra que no conseguirlos es lo mejor que puede pasarnos. No nacimos alados, y los castillos en el aire se desvanecen.

guillermo elt dijo...

Un sueño puede perseguirse. Mientras se persigue seguirá siendo un sueño, pero... hay sueños que pueden conseguirse. Entonces...

Besibrazos Muchosssssss

guillermo elt dijo...

Venga, cuñá... que llevas más de un mes... anímate un poquillo.

Besibrazos.

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