Léeme En Los Ojos

jueves, 10 de febrero de 2011


Puede apagarse el día y con él yo misma,
puede que llegue a casa hastiada del trabajo
y de todo aquello con lo que tuve que luchar.

Puedo sentarme a tu lado, llegada la noche, con la única sensación de querer evaporarme,
puedo quedarme callada y que mi boca y mis oídos permanezcan sellados.

Puedo caer rendida en la cama buscando la dulce compañía de Morfeo,
y aún así levantarme con la sensación de que no fue suficiente mi descanso.

Puedo levantar la voz por aquello que me has dicho y me ha molestado,
puedo sentirme herida si he recibido una caricia a destiempo cuando tanto la he necesitado.

Puedo no compartir contigo ideas o sensaciones percibidas de distinta manera,
puedo olvidar pequeños detalles, costumbres de cada uno, que con el tiempo se terminan compartiendo.

Puedo demostrarte enfado,
puedo sentirme pequeña e indecisa al creer que no soy todo aquello que esperabas de mí.

Puedo mirarme en el espejo y no reconocerme,
provocándome así una mayor inseguridad por el deterioro físico que se va acelerando.
Puedo flaquear ante una decisión determinante.
Pueden haber tantos "puedo" en mí que te haga dudar de mi amor hacia ti.

Cuando esto ocurra, si no lo lees en mis labios, léeme en los ojos,
que a través de todas esas barreras que parece haber ante ellos,
verás la única verdad, tú.

Porque contigo puedo ser yo misma, débil,fuerte, alegre, triste,
y sigues estando ahí.
Con todo ello, sin ti, yo dejaría de ser muchas cosas.