Deshojando La Soledad

viernes, 6 de mayo de 2011

Macrina cerró la puerta de su casa muy despacio. En su mano temblorosa guardaba las nuevas pastillas recetadas por el doctor.

- Verás como te encuentras mejor, son las últimas que han salido al mercado y con unos resultados excelentes, no olvides tomar una por la mañana y otra antes de irte a dormir.

La voz del galeno había sonado  esperanzadora, como tantas otras veces. Sacó el bote de la caja donde iban guardadas y lo colocó al lado de los demás. Desvistiéndose cuidadosamente, dobló su falda sobre el respaldo de la silla de su dormitorio y tras quitarse su blusa negra , su viejo vestido de andar por casa cubrió su ajado cuerpo. No tenía preparado nada para cenar, tampoco le importaba demasiado y acercando su vieja mecedora junto a la ventana de su salón, dejó caer en ella su cansancio y su tristeza. Estaba sola, los hijos habían salido del pueblo hacía  tiempo y sus vidas ya no eran compartidas con la suya. Aunque la llamaban de vez en cuando por  teléfono con la misma promesa de siempre ...pronto iré a verte, mamá.Cuídate.
No era una mujer de estar comadreando con las otras del pueblo, su vida había sido su marido y el cuidar de sus hijos . Sus recuerdos eran su única compañía y a veces, curaba su soledad, abriendo los cajones de la vieja cómoda, hoy vacíos, acariciando una ropa, ya inexistente.
Cerrando sus ojos se meció lentamente hasta que el reloj dio las once campanadas. Levantándose, fue a la cocina y con un vaso de leche en la mano se acercó al armarito donde estaban sus medicinas. Sacó el nuevo frasco recetado por el doctor, mirando la nueva pastilla milagrosa de un azul intenso .

- Ya tengo de todos los colores- pensó. Y un pensamiento parpadeó en su mente.

-Quizás este arcoiris de tabletas me podría llevar al mismo cielo donde está mi marido. Mis hijos  nunca más tendrán que preocuparse por esta pobre vieja.

Con  más decisión que con miedo dejó caer en su mano varios de esos  pequeños guijarros curativos.

Macrina introdujo en su boca una a una las pastillas, el sabor era amargo y cuando se disponía a beber la leche  que había en el vaso, sonó el teléfono. Vacilando se preguntó quién podría llamarla tan tarde... y si era alguna de sus hijos?, y si la necesitaban?

Sacando con cuidado las pastillas de su lengua, descolgó el auricular.

- Abuela?
- Abuela, me oyes, estás ahí?

Su corazón empezó a palpitar.

- Díme, hijo, claro que estoy aquí.

- Abuela, apenas te oigo, soy Raúl!, escucha, he acabado ya en la universidad y he pensado que podría pasar el verano allí en el pueblo, contigo. Así me encontraré con mis amigos de la infancia pero prometo no darte trabajo y darnos esos paseos  como hacíamos antes.

Macrina ocultando su temblor , contestó con voz profunda.

- Pues claro que puedes venir, hijo, estaré encantada de cuidar de ti, de cocinar lo que te gusta, de pasear a tu lado...Cuándo vienes, cuándo?

- Abuela, no tendrás mucho quehacer conmigo, te lo prometo, el vivir fuera de casa me ha enseñado a organizarme. El sábado, llegaré en el autobús de las siete.

Macrina llena de felicidad, se despidió de su nieto. Recogiendo todos los tarros de pastillas,  parsimoniosa, los fue tirando  a la basura.

- Donde habré puesto yo mis rulos calientes?!!- gruñó.

El autobús llegó puntual a la plaza. Raúl, sonriente, corrió hacia su abuela que lo esperaba dichosa con su pelo perfectamente peinado y perfumada de Heno de Pravia...

Requiem Por Un Sueño

viernes, 25 de marzo de 2011

Archivando expedientes, ordenando documentos sonó el teléfono.

- Hola, buenas tardes, quisiera hablar con Ana

- Creo que te has equivocado, no hay ninguna Ana en este despacho

- El número de teléfono al que llamo corresponde a una tal Anna Karenina, no es ahí?

Durante unos segundos mi mente se trasladó a un siglo que no me corresponde o quizás sí... El personaje de Tolstói marcó tal sentimiento en mí, que apoderándome de su nombre lo utilicé para mi correo electrónico.
Aclarada la confusión al agente comercial, continué con mi trabajo y todo lo que me restó de tarde dejé de ser Carmen en mi imaginación.

A veces se puede perder todo por un sueño, hasta la propia vida.

A Qué Saben Los Besos

viernes, 18 de marzo de 2011

 Echada en la hierba remango mi falda, permitiendo,
que el sol me ciegue los ojos,
que la brisa me mese el cabello.

Un verde racimo  de uvas entrelazan mis dedos.

Descepando uno a uno su fruto,
cayendo en mi senos,
invento  que estás junto a mí
y el deseo me incita a pensar a qué saben los besos.

Tu sombra me sirve de espejo
te veo... te siento...
y en mi juego,deshojando el racimo,
lo dejo caer donde yaces,
recogiendo esmeraldas de néctar
mi boca recorre tu cuerpo.

Caprichoso, otro grano se prende en tu pelo
tentándome así, a que pruebe el sabor de su dejo.

Al morderlo,el jugo fresco,
abriéndose en canales se va perdiendo.

Mi lengua, ansiosa, va relamiendo
el divino dulzor generado en tu cuello.

Sabiéndome  a poco,siguiéndome el juego,
vas dejando escapar otra perla lujuriosa
que yo encuentro.

Voluptuosa, aún anclada en tu pecho,
espera pacientemente,
que al yo intentar alcanzarla,
ir a morir en la cuenca de tu vientre.

Sedientos de sed mis labios
enloquecida en mi empeño,
cual manantial de amor  por ti ofrecido,
relamen el tierno grano yacente en tu ombligo.

Y empapándote de mí,
absorbiendo cada uno de tus poros abiertos
logro alcanzar el último fruto
que, lascivo,
has prendido como meta entre tus dientes.

Aferrándome a ti,
como si temiera perder el equilibrio que en ti encuentro,
muerdo, bebiendo,
el sabor que me pierde,
descubriendo,
el licor al que saben tus besos.

La Meiga

viernes, 11 de marzo de 2011

Este poema lo escribí hace muchos años.

Por las tierras del norte me contaron
una historia de brujas y de meigas...
" siempre atentos"....decían,
" tened cuidado ",
" no las mires jamás si las encuentras ! "

Pero el bosque me envuelve con su magia,
con los árboles que avanzan hasta el cielo,
con sus duendes, ardillas y esos lobos
que el Creador se empeñó que fueran fieros.


Y la ví...junto al fuego, arrodillada,
entre el humo que nacía de su marmita,
removiendo con cuidado su puchero
de raíces de león y de romero.

Eran verdes sus ojos como el trigo,
del color de la nieve su cabello,
mas el triste semblante de su cara
al más débil mortal quitaba el miedo...

Y la tarde se enfadó tan de repente
que la lluvia lloró...
Sus viejos brazos
y sus piernas heridas por las zarzas
apenas se movieron lentamente.

A una gruta que cerca se encontraba
la llevé con amor,
le dí cobijo
y clavándome en los ojos sus dos lágrimas
me abrazó susurrando..
" sabía yo que Dios me mandaría
para morir los brazos de aquel hijo..."

Desde entonces deambulo por los bosques
y las fieras se agachan a mi paso,
al llegar al lugar del dulce encuentro,
junto al viejo puchero abandonado
medra el romero en flor y el verde espliego.

La Llave De Mis Pecados

viernes, 4 de marzo de 2011

He perdido la llave donde guardé la envidia,
de ser la sombra  de alguien cruzado en mi camino.

He perdido la llave de la injusta avaricia,
de abarcar cada instante el espacio y el tiempo
fantasmales ensueños que un día creí míos.

He perdido la llave donde viví en la gula
placeres oxidados que fui sustituyendo;
he perdido la llave donde gritó la ira,
cegando su quejido por la voz del silencio.

He perdido la llave del rencor y del miedo
que olvidando el perdón
como tela de araña, tejía en mi interior,
un odio tan inmenso.

He perdido la llave de la melancolía,
rasgando la almohada, he dejado escapar
aquello que formaba la parte de sus sueños.

He perdido la llave de la odiosa desidia,
mordiéndome el dolor, sin la ayuda de nadie
seguir hacia adelante cada vez que tropiezo.

He perdido la llave de la brutal violencia,
enterrando reproches,
bordando la ternura ,remendando el respeto.

He perdido las llaves, de unos hábitos,
que sin quererlo yo,
 me fueron consumiendo,
 si acaso las encuentro,
las dejaré caer al insondable abismo
donde no pueda nunca recuperar su hierro.

Como dijo el poeta, Alegre La Tristeza, Triste El Vino

viernes, 25 de febrero de 2011



Descorchando una vieja botella de buen vino
escancio,lentamente, mi copa mirándome al espejo,
el fiel reflejo
me invita a brindar por aquellos momentos que he vivido contigo,
por las crueles heridas dejadas de recuerdo.

Al caer en mi garganta el líquido elemento
el sabor me recuerda lo amargo de tus besos,
sonriendo,
ahora es cuando entiendo
que mentía tu boca al decir que me amabas,
y la verdad escapaba de tus ojos inciertos.

No sé si estoy borracha de amor
o de veneno,
el mismo que me diste durante largo tiempo,
esquivando caricias con excusas absurdas,
acusando un cansancio sufrido en otro lecho.

Mas no debo quejarme, pues tu misericordia
me permitía dormir agarrada a tu cuerpo
mientras el mío ardía de pasión contenida,
yo, siendo tu dulce esposa,
ocultando mis lágrimas, te guardaba respeto.

Hoy sé que estás con ella,
hoy sé que tu sonrisa te hace brillar de nuevo.

Sí, ya sonrío otra vez,
vaya!
el alcohol hace efecto...
conozco el gesto tuyo si te llama el deseo
el mismo que perdiste, el mismo que yo tengo.

Ojalá que la vida te perdone los errores causados,
que la felicidad no falte a visitarte;
aquí muere la mía,
prisionera en la casa que un día fue la nuestra
de donde aquella tarde
y sin apenas ruido,
no te olvidaste nada detrás de aquella puerta.

Me sabe bien el vino...
fíjate, que nunca me ha gustado,
pero ahora,
en esta fría noche
me alegra la tristeza.

La música que suena me invita a bailar lento,
mis manos van tejiendo una difusa sombra
mientras mis labios nombran
quien no me pertenece.

Brindo y vuelvo a brindar por todos tus agravios,
por mis tiernas palabras premiadas con silencios.
Donde viví contigo lo que yo creía amor
tan sólo fue un engaño,
tan sólo un espejismo.

Borracha de dolor, beoda de amargura,
si he de verte algún día no vengas a mi encuentro,
para qué?...ya no tendría sentido,
con nada has de encontrarte.

Apretando mi paso me cambiaré de acera,
ya te di lo que fuí, y aún así
no valió, ya lo sabes,
sólo un despojo queda.

Qué dulce sabe el vino!,
amansa la tristeza...

Quien Lo Probó, Lo Sabe

miércoles, 23 de febrero de 2011


Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal,traidor, cobarde y animoso.

No hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente,fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso.

Huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor suave,
olvidar el provecho, amar el daño.

Creer que el cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño,
esto es amor, quien lo probó lo sabe.

FÉLIX LOPE DE VEGA

En mi época estudiantil una de mis asignaturas favoritas era la literatura,me costaba poco esfuerzo aprenderme la vida y milagros de los autores clásicos y llegué a memorizar parte de sus obras que aún ahora ,pasado mucho tiempo siguen estando guardadas en mi memoria. Este soneto, uno de los más preciados para mí , he querido protagonizar hoy en mi blog. Corren tiempos más de desamor que de amor; quienes hemos conocido las dos caras de la moneda, sabemos a ciencia cierta cómo se sufre ante un amor no correspondido, perdido o irrecuperado. El corazón humano es capaz de aguantar toda clase de heridas y tras un periodo corto o largo convaleciente, resurgir de nuevo como las flores en primavera. Si se está dispuesto a percibir otra vez todos esos estados descritos en este soneto, el amor es el único sentimiento que indefenso en su naturaleza, lo es aún más fuerte en su locura.