A Qué Saben Los Besos
viernes, 18 de marzo de 2011
Publicado por Carmen Vikinga en 17:09que el sol me ciegue los ojos,
que la brisa me mese el cabello.
Un verde racimo de uvas entrelazan mis dedos.
Descepando uno a uno su fruto,
cayendo en mi senos,
invento que estás junto a mí
y el deseo me incita a pensar a qué saben los besos.
Tu sombra me sirve de espejo
te veo... te siento...
y en mi juego,deshojando el racimo,
lo dejo caer donde yaces,
recogiendo esmeraldas de néctar
mi boca recorre tu cuerpo.
Caprichoso, otro grano se prende en tu pelo
tentándome así, a que pruebe el sabor de su dejo.
Al morderlo,el jugo fresco,
abriéndose en canales se va perdiendo.
Mi lengua, ansiosa, va relamiendo
el divino dulzor generado en tu cuello.
Sabiéndome a poco,siguiéndome el juego,
vas dejando escapar otra perla lujuriosa
que yo encuentro.
Voluptuosa, aún anclada en tu pecho,
espera pacientemente,
que al yo intentar alcanzarla,
ir a morir en la cuenca de tu vientre.
Sedientos de sed mis labios
enloquecida en mi empeño,
cual manantial de amor por ti ofrecido,
relamen el tierno grano yacente en tu ombligo.
Y empapándote de mí,
absorbiendo cada uno de tus poros abiertos
logro alcanzar el último fruto
que, lascivo,
has prendido como meta entre tus dientes.
Aferrándome a ti,
como si temiera perder el equilibrio que en ti encuentro,
muerdo, bebiendo,
el sabor que me pierde,
descubriendo,
el licor al que saben tus besos.
La Meiga
viernes, 11 de marzo de 2011
Publicado por Carmen Vikinga en 12:47Por las tierras del norte me contaron
una historia de brujas y de meigas...
" siempre atentos"....decían,
" tened cuidado ",
" no las mires jamás si las encuentras ! "
Pero el bosque me envuelve con su magia,
con los árboles que avanzan hasta el cielo,
con sus duendes, ardillas y esos lobos
que el Creador se empeñó que fueran fieros.
entre el humo que nacía de su marmita,
removiendo con cuidado su puchero
de raíces de león y de romero.
Eran verdes sus ojos como el trigo,
del color de la nieve su cabello,
mas el triste semblante de su cara
al más débil mortal quitaba el miedo...
Y la tarde se enfadó tan de repente
que la lluvia lloró...
Sus viejos brazos
y sus piernas heridas por las zarzas
apenas se movieron lentamente.
A una gruta que cerca se encontraba
la llevé con amor,
le dí cobijo
y clavándome en los ojos sus dos lágrimas
me abrazó susurrando..
" sabía yo que Dios me mandaría
para morir los brazos de aquel hijo..."
Desde entonces deambulo por los bosques
y las fieras se agachan a mi paso,
al llegar al lugar del dulce encuentro,
junto al viejo puchero abandonado
medra el romero en flor y el verde espliego.
La Llave De Mis Pecados
viernes, 4 de marzo de 2011
Publicado por Carmen Vikinga en 13:28de ser la sombra de alguien cruzado en mi camino.
He perdido la llave de la injusta avaricia,
de abarcar cada instante el espacio y el tiempo
fantasmales ensueños que un día creí míos.
He perdido la llave donde viví en la gula
placeres oxidados que fui sustituyendo;
he perdido la llave donde gritó la ira,
cegando su quejido por la voz del silencio.
He perdido la llave del rencor y del miedo
que olvidando el perdón
como tela de araña, tejía en mi interior,
un odio tan inmenso.
He perdido la llave de la melancolía,
rasgando la almohada, he dejado escapar
aquello que formaba la parte de sus sueños.
He perdido la llave de la odiosa desidia,
mordiéndome el dolor, sin la ayuda de nadie
seguir hacia adelante cada vez que tropiezo.
He perdido la llave de la brutal violencia,
enterrando reproches,
bordando la ternura ,remendando el respeto.
He perdido las llaves, de unos hábitos,
que sin quererlo yo,
me fueron consumiendo,
si acaso las encuentro,
las dejaré caer al insondable abismo
donde no pueda nunca recuperar su hierro.
Como dijo el poeta, Alegre La Tristeza, Triste El Vino
viernes, 25 de febrero de 2011
Publicado por Carmen Vikinga en 14:23
escancio,lentamente, mi copa mirándome al espejo,
Ojalá que la vida te perdone los errores causados,
que la felicidad no falte a visitarte;
aquí muere la mía,
prisionera en la casa que un día fue la nuestra
de donde aquella tarde
y sin apenas ruido,
no te olvidaste nada detrás de aquella puerta.
Me sabe bien el vino...
fíjate, que nunca me ha gustado,
pero ahora,
en esta fría noche
me alegra la tristeza.
La música que suena me invita a bailar lento,
mis manos van tejiendo una difusa sombra
mientras mis labios nombran
quien no me pertenece.
Brindo y vuelvo a brindar por todos tus agravios,
por mis tiernas palabras premiadas con silencios.
Donde viví contigo lo que yo creía amor
tan sólo fue un engaño,
tan sólo un espejismo.
Borracha de dolor, beoda de amargura,
si he de verte algún día no vengas a mi encuentro,
para qué?...ya no tendría sentido,
con nada has de encontrarte.
Apretando mi paso me cambiaré de acera,
ya te di lo que fuí, y aún así
no valió, ya lo sabes,
sólo un despojo queda.
Qué dulce sabe el vino!,
amansa la tristeza...
Quien Lo Probó, Lo Sabe
miércoles, 23 de febrero de 2011
Publicado por Carmen Vikinga en 14:45Desmayarse, atreverse, estar furioso,
áspero, tierno, liberal, esquivo,
alentado, mortal, difunto, vivo,
leal,traidor, cobarde y animoso.
No hallar fuera del bien centro y reposo,
mostrarse alegre, triste, humilde, altivo,
enojado, valiente,fugitivo,
satisfecho, ofendido, receloso.
Huir el rostro al claro desengaño,
beber veneno por licor suave,
olvidar el provecho, amar el daño.
Creer que el cielo en un infierno cabe,
dar la vida y el alma a un desengaño,
esto es amor, quien lo probó lo sabe.
FÉLIX LOPE DE VEGA
En mi época estudiantil una de mis asignaturas favoritas era la literatura,me costaba poco esfuerzo aprenderme la vida y milagros de los autores clásicos y llegué a memorizar parte de sus obras que aún ahora ,pasado mucho tiempo siguen estando guardadas en mi memoria. Este soneto, uno de los más preciados para mí , he querido protagonizar hoy en mi blog. Corren tiempos más de desamor que de amor; quienes hemos conocido las dos caras de la moneda, sabemos a ciencia cierta cómo se sufre ante un amor no correspondido, perdido o irrecuperado. El corazón humano es capaz de aguantar toda clase de heridas y tras un periodo corto o largo convaleciente, resurgir de nuevo como las flores en primavera. Si se está dispuesto a percibir otra vez todos esos estados descritos en este soneto, el amor es el único sentimiento que indefenso en su naturaleza, lo es aún más fuerte en su locura.
Léeme En Los Ojos
jueves, 10 de febrero de 2011
Publicado por Carmen Vikinga en 12:45Puede apagarse el día y con él yo misma,
puede que llegue a casa hastiada del trabajo
y de todo aquello con lo que tuve que luchar.
Puedo sentarme a tu lado, llegada la noche, con la única sensación de querer evaporarme,
puedo quedarme callada y que mi boca y mis oídos permanezcan sellados.
Puedo caer rendida en la cama buscando la dulce compañía de Morfeo,
y aún así levantarme con la sensación de que no fue suficiente mi descanso.
Puedo levantar la voz por aquello que me has dicho y me ha molestado,
puedo sentirme herida si he recibido una caricia a destiempo cuando tanto la he necesitado.
Puedo no compartir contigo ideas o sensaciones percibidas de distinta manera,
puedo olvidar pequeños detalles, costumbres de cada uno, que con el tiempo se terminan compartiendo.
Puedo demostrarte enfado,
puedo sentirme pequeña e indecisa al creer que no soy todo aquello que esperabas de mí.
Puedo mirarme en el espejo y no reconocerme,
provocándome así una mayor inseguridad por el deterioro físico que se va acelerando.
Puedo flaquear ante una decisión determinante.
Pueden haber tantos "puedo" en mí que te haga dudar de mi amor hacia ti.
Cuando esto ocurra, si no lo lees en mis labios, léeme en los ojos,
que a través de todas esas barreras que parece haber ante ellos,
verás la única verdad, tú.
Porque contigo puedo ser yo misma, débil,fuerte, alegre, triste,
y sigues estando ahí.
Con todo ello, sin ti, yo dejaría de ser muchas cosas.
Al otrO ladO del espejO
miércoles, 26 de enero de 2011
Publicado por Carmen Vikinga en 21:43Al otro lado del espejo tengo escondidos
delicados secretos atesorados:
Un billete de ida,
que va sin vuelta
y una vieja maleta
donde fui empaquetando,
mis recelos y miedos, por orden de llegada,
porque las alegrías las llevo puestas.
Asento allá un jardín
con un árbol sin hojas
que, en el otoño,
cubro de lentejuelas de mil colores,
y a la merced del viento,
fulgurando hermosura, dancen las flores.
Entre sus ramas,
envuelto en celofán, pendí un vestido;
con botones de lacre
he dejado selladas sus aberturas,
así no han de escaparse,
los besos que en la noche
me dejes en la espalda.
Guardo un candil de aceite;
la lengua de su llama
habita en su interior un caprichoso genio,
tentando mi deseo,
si acaricio su bronce
perezosas luciérnagas me llevan a tu encuentro.
Preservando la magia de mi vidrio encantado,
la brasa de mi aliento,materia incandescente,
incuba, al otro lado,
la huella
que en mi cuerpo ha dejado,
la pasión de tus besos ,
el sudor de tu piel,
el juego de tus manos.
Todas estos secretos guardo en mi espejo,
todos estos valores atesorados.





